Ciática y hernia discal no son lo mismo
Mucha gente llega diciendo “tengo ciática” como si fuera un diagnóstico. No lo es.
Ciática es el síntoma
Es el dolor que baja por el recorrido del nervio ciático: de la zona lumbar, por la nalga, y bajando por la parte de atrás de la pierna. A veces llega hasta el pie. Puede venir con hormigueo o con sensación de corriente.
Es la descripción de lo que sientes, no la explicación de por qué.
La hernia discal es una de las causas
Un disco de la columna se desplaza y presiona el nervio. Es la causa más común de ciática, pero no la única.
También la produce el síndrome piriforme, cuando un músculo profundo de la nalga aprieta el nervio. Y la estenosis, cuando el canal por donde pasan los nervios se estrecha con los años.
Por qué importa la diferencia
Porque el manejo cambia. Una ciática de origen muscular responde a cosas distintas que una por hernia.
Hay una pista que la gente nota sin saber que es una pista: en la hernia el dolor suele empeorar al sentarse, inclinarse hacia delante o hacer esfuerzo, y a veces viene con pérdida de fuerza en la pierna. En la de origen muscular molesta más al estar sentado mucho rato, pero sin que la pierna pierda fuerza de verdad.
Esa diferencia se explora conversando y viéndote mover. No hace falta una placa para empezar a orientarse.
Cuándo no esperar
Si la debilidad en la pierna va en aumento, si pierdes control de la vejiga o del intestino, o si se te adormece la zona entre las piernas, eso es urgente y va directo a emergencias.