Acompañar a un mayor en una consulta por video
Una consulta por video le ahorra a un mayor el viaje, la espera y el estacionamiento. Pero si nadie prepara el terreno, se van veinte minutos peleando con el celular y la consulta se queda corta. Estos pasos evitan eso.
El día antes
Escoge el equipo más grande que haya en la casa. Una tableta o una laptop se ven mucho mejor que un celular, y sobre todo se pueden parar solos en una mesa. Si solo hay celular, consigue un soporte o apóyalo contra una caja de cereal. Nadie debe estar sosteniendo el teléfono durante la consulta.
Prueba el internet en el cuarto donde van a estar. Si el wifi llega débil, muévanse a otro sitio o usen los datos del celular.
Deja el equipo cargado y el cargador conectado.
Prepara el espacio: una silla sin brazos, con pared libre detrás, y como tres pasos de espacio para que se pueda parar y caminar donde la cámara lo vea completo. Casi siempre le van a pedir que se mueva.
Junta en una carpeta la lista de medicamentos con las dosis, cualquier placa o MRI que le hayan hecho, aunque sea una foto del informe, y el nombre de su médico primario y su plan médico.
Diez minutos antes
Abre el enlace de la cita antes de la hora. Si pide permiso para cámara y micrófono, dale que sí.
Pon la cámara a la altura de los ojos, no en la falda. Que la luz entre de frente, nunca desde una ventana detrás, porque de espaldas a la ventana solo se ve una sombra.
Sube el volumen del equipo. Si usa audífonos para sordera, que los tenga puestos. Ropa cómoda que deje ver cómo se mueve.
Y pon en un papel las tres preguntas que más le pesan a él. En el momento se olvidan.
Durante la consulta
Tu papel es de apoyo técnico, no de vocero. La tentación más grande del hijo que acompaña es contestar por su papá. No lo hagas. Deja que él conteste, aunque tarde. Si algo se queda corto, añades después: “él no lo mencionó, pero la semana pasada se cayó en el baño”.
Presenta quién eres y por qué estás ahí. Si en algún momento quieren hablar a solas, sal del cuarto.
Ayuda con lo físico: mover la cámara cuando le pidan enseñar un movimiento, repetir la instrucción en voz alta si no oyó bien, sostener la tableta mientras camina.
Y anota. Al final vas a ser tú quien se acuerde de lo que dijeron.
Antes de colgar
Pregunta tres cosas: qué hacemos esta semana, qué señal nos hace llamar antes, y a quién nos toca ver en persona si esto no mejora.
Un quiropráctico por video no receta, no diagnostica a distancia y no ajusta. Lo que sí hace está detallado en qué se puede y qué no se puede hacer en una consulta por video. Si lo que hay son condiciones de salud como diabetes, presión, corazón o medicamentos, eso le toca al médico primario.
Después
Escribe en la nevera, en letra grande, lo que quedó pendiente: los ejercicios, las citas, a quién llamar. Y guarda la hoja de preguntas para la próxima. Si tu familiar minimiza lo que le pasa, aquí hay cómo preguntarle para enterarte de verdad.
Cuándo no es momento de una cita por video
Si hay pérdida de control de la vejiga o del intestino, debilidad en una pierna o un brazo que va en aumento, adormecimiento en la zona entre las piernas, fiebre junto con el dolor, dolor después de una caída o un golpe, dolor que lo despierta de noche y no cede, o pérdida de peso sin explicación, no agendes: eso se atiende en persona y hoy.
Y llama al 911 sin pensarlo si aparece confusión de golpe, dolor de pecho, dificultad para hablar o debilidad en una mitad del cuerpo.