Dolor de cadera: de dónde viene de verdad
“Me duele la cadera” es una frase que se usa para tres o cuatro problemas distintos. Cada persona señala un sitio diferente cuando se lo pides. Y ese sitio, más que ninguna otra cosa, es lo que orienta de dónde viene.
Señala con un dedo dónde te duele
En la ingle o en la parte delantera, hacia adentro. Ese es el punto que más apunta a la articulación de la cadera en sí. Suele costar ponerse las medias, cortarse las uñas de los pies o entrar y salir del carro. Duele al girar la pierna hacia adentro.
En el costado, en el hueso que sobresale. Ese suele ser tejido de la parte de afuera, no la articulación. La marca es dormir de ese lado: mucha gente se despierta de noche por eso. También molesta al estar de pie mucho rato apoyando el peso en esa pierna.
En la nalga, o desde la nalga hacia abajo por la pierna. Esa historia con frecuencia viene de la espalda baja o de la articulación entre la pelvis y el sacro, no de la cadera. Aquí están la ciática y la hernia y el dolor sacroiliaco.
Por qué el dolor de cadera se siente en la rodilla
Esto confunde a mucha gente y a veces retrasa el diagnóstico meses. La articulación de la cadera comparte inervación con la parte de adentro del muslo y de la rodilla. Cuando la cadera manda una señal de dolor, el cerebro la puede ubicar más abajo de donde nace.
El resultado es una persona convencida de que tiene un problema de rodilla, con la rodilla normal en el examen y la cadera rígida. Es un patrón conocido. Si te duele la rodilla por dentro y nadie encuentra nada en la rodilla, pide que te miren la cadera. Vale también al revés, y en la guía de rodilla está el otro lado del asunto.
Lo que se puede hacer
Mantener el rango de movimiento. Una cadera que deja de girar se pone rígida rápido y esa rigidez se paga al caminar, al vestirse y al subir aceras.
Fortalecer glúteo. El glúteo es el que estabiliza la pelvis en cada paso. Cuando está débil, la cadera y la rodilla trabajan de más.
Cuidar el sueño. Si duele de costado, prueba almohada entre las rodillas y no dormir del lado que duele por un tiempo.
Caminar en terreno llano, tramos cortos y frecuentes, mejor que una caminata larga cada domingo.
Y ojo con las caídas. En una persona mayor, una cadera que duele cambia la forma de caminar y eso aumenta el riesgo de caer. Vale revisar zapatos, iluminación de la casa, alfombras sueltas y los medicamentos que dan mareo, esto último con el médico.
Qué explora un quiropráctico y qué no
Se puede evaluar cómo caminas, el rango de la cadera, la fuerza de glúteo y muslo, y si la espalda baja está participando en el cuadro. Con eso se orienta un plan y se decide si te toca imagen o un ortopeda.
Lo que no ocurre aquí: no se receta, no se infiltra y no se diagnostica una enfermedad sistémica. Un dolor de cadera con fiebre, con pérdida de peso o en alguien con historial de cáncer se manda al médico, sin rodeos.
Cuándo no esperar
Busca atención de emergencia si no puedes cargar peso sobre la pierna después de una caída, aunque haya sido leve, si la pierna se ve más corta o girada hacia afuera, si la cadera está caliente e hinchada y tienes fiebre, si pierdes control de la vejiga o del intestino, si se te adormece la zona entre las piernas, si la debilidad en la pierna va en aumento, si el dolor te despierta de noche y no cede, o si has bajado de peso sin explicártelo.
En una persona mayor añade confusión súbita, dolor de pecho, dificultad para hablar o debilidad en una mitad del cuerpo.