Dolor de rodilla en mayores
La rodilla es la articulación que más se queja con los años. Duele al levantarse de la silla, al bajar escaleras, al salir del carro. Mucha gente lo aguanta callada porque le dijeron que es la edad y que no hay nada que hacer. Lo primero es cierto a medias. Lo segundo casi nunca lo es.
Cómo se siente la artrosis de rodilla
El patrón típico es rigidez al arrancar. Te levantas y los primeros pasos cuestan, pero después de cinco o diez minutos la rodilla suelta. Duele más al final del día que al principio. Bajar escaleras molesta más que subirlas. Puede sonar o crujir, y ese ruido por sí solo no dice gran cosa.
Suele haber días buenos y días malos sin razón aparente. Eso es normal en la artrosis y no significa que algo se rompió de nuevo.
Qué ayuda de verdad
Moverse. Suena poco satisfactorio, pero es lo que mejor sostiene el resultado a lo largo del tiempo. La rodilla se alimenta del movimiento y se pone peor con el reposo largo.
Fortalecer el muslo. El cuádriceps y los glúteos son los que le quitan carga a la articulación. Sentarse y levantarse de una silla varias veces al día ya es un ejercicio válido si no tienes más nada.
Bajar peso cuando hay peso de más. Cada libra que carga el cuerpo la rodilla la siente multiplicada al caminar.
Un bastón, usado del lado contrario a la rodilla que duele. Muchos lo rechazan por orgullo y es de lo que más alivio inmediato da.
Calor antes de moverte y frío después de un día en que se hinchó. Aquí está cuándo conviene cada uno.
Qué ayuda poco
Descansar semanas enteras. Alivia hoy y te deja más débil la semana que viene, que es justo lo que empeora la rodilla.
Suplementos que prometen regenerar cartílago. Puedes probarlos si quieres, pero coméntalo antes con tu médico o farmacéutico, sobre todo si tomas anticoagulantes, y no cuentes con ellos para resolver el problema.
Repetir imágenes cada seis meses. Una placa a los setenta casi siempre muestra desgaste, y eso no cambia mucho lo que hay que hacer.
Cuando la rodilla no es la rodilla
Pasa más de lo que parece. Un problema de cadera se puede sentir en la rodilla, y una rodilla que duele por dentro puede venir de cómo estás cargando desde arriba. Si el dolor de rodilla no cuadra con nada de lo que le haces, vale mirar la cadera y la espalda baja. Esto está explicado en la guía de dolor de cadera.
Cuándo se empieza a hablar de reemplazo
El reemplazo de rodilla es una cirugía buena cuando toca, y no es la primera opción. La conversación suele abrirse cuando el dolor limita la vida diaria de forma constante, cuando ya se probó un buen periodo de ejercicio y manejo conservador sin resultado, y cuando la rodilla duele hasta en reposo o de noche.
Esa decisión es de un ortopeda. Un quiropráctico no la toma ni la sustituye. Si estás en esa etapa, lo que aquí se puede hacer es acompañarte a llegar en mejor forma y a entender qué te están proponiendo. Aquí se comparan los roles del quiropráctico, el fisioterapeuta y el ortopeda.
Qué se puede ver en una consulta por video
Cómo te levantas de la silla, cómo caminas, qué movimientos disparan el dolor, qué tan fuerte tienes la pierna. Con eso se orienta un plan de movimiento y se decide si te toca ir al médico. No se receta nada y no se diagnostica una enfermedad a distancia.
Cuándo no esperar
Busca atención de emergencia si la rodilla está caliente, roja e hinchada y tienes fiebre, si no puedes cargar peso después de una caída o un golpe, si la pantorrilla se te hinchó y duele al tacto, si sientes debilidad que va en aumento, si el dolor te despierta de noche y no cede, o si has bajado de peso sin explicártelo.
En una persona mayor añade confusión súbita, dolor de pecho, dificultad para hablar o debilidad en una mitad del cuerpo. Eso es 911, no una cita.